Lo que la iniciativa DACA

Articulo y foto-Juan Guajardo

Corresponsal

North Texas Catholic

8/17/2012

Arenas y Patty posan para un retrato el 8 de agosto. Ambos son indocumentados y creen que se beneficiarán mucho por la iniciativa DACA.

Arenas y Patty posan para un retrato el 8 de agosto. Ambos son indocumentados y creen que se beneficiarán mucho por la iniciativa DACA.

El 15 de junio, el presidente Barack Obama y la secretaria de Seguridad Nacional (Homeland Security), Janet Napolitano, anunciaron un cambio en la política de inmigración que prevendría la deportación de hasta 1,7 millones de jóvenes inmigrantes indocumentados. Fue un cambio que surgió de la nada, de acuerdo a Xergio Chacín, director del programa de servicios de inmigración de las Caridades Católicas (Catholic Charities) de Fort Worth .

“Creo que esto tomó a todo el mundo por sorpresa”, dijo Chacín. El día del anuncio un compañero de trabajo le informó que Obama había, a través de una orden ejecutiva, comenzado una iniciativa llamada DACA (por sus siglas en inglés— Deferred Action for Childhood Arrivals: acción diferida por llegadas en la infancia). Esta iniciativa otorgaría una serie de ventajas temporales, aunque significativas, a los jóvenes indocumentados que llegaron a los Estados Unidos como niños, a veces conocidos como DREAMers o “soñadores”, ya que calificarían para optar a beneficios bajo diferentes versiones del DREAM Act, que el Congreso aún no había aprobado. 

“Yo estaba muy, muy emocionado, feliz y lleno de preguntas”, dijo Chacín. “Sobre todo estaba conmovido, porque significaba beneficios para un gran segmento de la población que realmente se merece esto...”

Para calificar, inmigrantes deben ser menores de 31 años de edad en el momento del anuncio, haber llegado a los Estados Unidos antes de los 16 años y vivido continuamente aquí durante los últimos cinco años. También deben estar matriculados en la escuela, haberse graduado de la escuela secundaria u obtenido su GED, o terminado honorablemente el servicio militar. Personas declaradas culpables de cualquier delito o falta significativa no calificarían para el programa. Aquellos que cumplan los criterios para DACA—incluso si están actualmente en proceso de deportación — serán indultados, y calificarán para obtener permisos de trabajo por dos años, sujetos a renovación.

El cambio de política podría beneficiar a más de 1,7 millones de jóvenes indocumentados, según cifras actualizadas por el Instituto de política migratoria (Migration Policy Institute, MPI). De ellos, 1,2 millones
calificarían inmediatamente, y el resto calificaría en un futuro próximo, al cumplir con los criterios de edad – los
solicitantes deben tener 15 años o más. El MPI predice que Texas podría ser el hogar de aproximadamente
210.000 jóvenes en estas condiciones.

Líderes locales están alabando la medida, pero reconocen que es sólo un paso hacia una solución permanente, en un sistema disfuncional de inmigración.

Chacín dijo que es importante que el público entienda lo que esta política no es: una amnistía — no es un camino a la ciudadanía o estado legal; una solución — es temporal y se dirige sólo a una pequeña parte de los indocumentados; o un abuso de poder — órdenes ejecutivas se remontan varias décadas, y la discreción del fiscal es un principio jurídico practicado por las autoridades en todos los niveles.

El padre Esteban Jasso, T.O.R., párroco de Todos los santos (All Saints), al norte de Fort Worth, dijo que la oferta no es perfecta, pero dará un alivio muy necesario hasta que Washington implemente una reforma migratoria integral y justa, que ofrezca caminos a la ciudadanía para una población que es “una bendición para nosotros”.

Durante los últimos 18 años, el padre Jasso ha convivido con un sinnúmero de familias jóvenes indocumentadas en su parroquia, principalmente hispana, y ha llegado a conocer a más de unos pocos “soñadores”, o DREAMers. Dijo que viven con la preocupación de tener un miembro de la familia deportado, o de ser deportados ellos mismos. Sobresalen en la escuela y la universidad, aunque pocos pueden acudir a universidades privadas o estatales, ya que no califican para ayuda financiera federal. 
Algunos de los que se han graduado consiguen trabajos que pagan por la izquierda, y para los cuales están
sobre-calificados — no pueden utilizar sus títulos por estar indocumentados.

“Ellos viven aquí; vienen de familias buenas y sólidas. Y cuando me refiero a estos chicos — ellos son buenos”, el Padre Jasso exclamó, destacando su participación en grupos de jóvenes y asistencia a la iglesia.
El concejal del Distrito 2 de Fort Worth, Sal Espino, dijo que el cambio de política podría haber llegado mucho antes, pero que estaba complacido que beneficiaría “a estos jóvenes que, por causas ajenas, fueron traídos a este país y realmente crecieron como estadounidenses”. 

“Me sentí profundamente conmovido por la acción del presidente, y creo que los jóvenes que reciban esta oportunidad no van a fallar: van a tomar ventaja en términos de la contribución que harán a nuestra sociedad”, dijo el parroquiano veterano de Todos los santos, quien está cumpliendo su cuarto mandato en el Concejo Municipal (City Council).

El cambio de política permitiría a los “soñadores” obtener licencias de conducir, encontrar trabajo para costear sus estudios universitarios, contribuir a la economía familiar y — en el caso de los graduados universitarios — poder utilizar sus licenciaturas para obtener trabajos que ofrezcan seguro médico y otros beneficios, explicaron Chacín y Espino.

Abundan todavía preguntas sobre DACA — estas serán gestionadas principalmente por el Servicio de ciudadanía e inmigración de los Estados Unidos, o U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS por sus siglas en inglés). El procedimiento no estará totalmente en su lugar hasta por lo menos el 15 de agosto, dijo Chacín.

Según el USCIS, el período de aplicación no se abrirá, y las formas e instrucciones detalladas no serán publicadas, hasta entonces. El costo será $465. Al publicar esta edición, USCIS todavía no había detallado cuáles documentos específicos serán necesarios para probar el cumplimiento de los criterios para DACA.

En un reporte publicado a principios de agosto, el USCIS indicó que solicitantes deben someterse a verificaciones de antecedentes penales; sin embargo, dicha información no será compartida con Inmigración
y Aduanas (Immigration and Customs Enforcement or ICE) ni con Aduanas y Protección Fronteriza (Customs
and Border Protection or CBP) para propósitos legales de inmigración. Si una solicitud es denegada, el solicitante no será referido al ICE o CBP si su récord está limpio y no representa una amenaza para la seguridad pública.

Chacín dijo que Caridades Católicas está reforzando su personal de servicios de inmigración, ya que espera una avalancha de aplicaciones. Dijo que la organización no lucrativa también está buscando voluntarios para ayudar a los solicitantes a preparar y reunir los documentos necesarios antes de aplicar. Es más, están  brindando asistencia a las parroquias ayudando a solicitantes en la preparación de documentos requeridos y certificaciones.

Tanto Chacín como el Padre Jasso dijeron que todo solicitante debe comprobar las credenciales  de trabajadores sin fines de lucro o abogados de inmigración, para asegurarse que están acreditados. Chacín dijo que solicitantes también deben evitar lugares que piden dinero con promesas de ponerlos de primeros en la fila. Aunque un abogado no es necesario, Chacín sugiere buscar la ayuda de un abogado o de una agencia sin fines de lucro para aclarar cualquier tipo de duda sobre el proceso. A la vez, solicitantes deben comenzar a recopilar documentos como registros médicos y escolares, expedientes académicos, diplomas de escuela secundaria, registros policiales, certificados de nacimiento, y declaraciones de impuestos, o cualquier otro documento que pueda servir de evidencia para probar los criterios de DACA. 

Añadió que es importante encontrar voceros que sean honestos y directos cuando detallan los riesgos involucrados en la aplicación. 

Para más información, visite a www.uscis.gov/childhoodarrivals. Para obtener información sobre cómo evitar trampas, visite www.uscis.gov/avoidscams. Para ayuda o información sobre la solicitud de acción diferida, visite Servicios de inmigración de Caridades Católicas (Catholic Charities Immigration Services) de lunes a sábado, de 7:30 am a 4:30 pm, en 249 W. Thornhill Drive, Fort Worth, o el sitio web  www.ccdofw.org/immigrationservices.

El 15 de junio, el presidente Barack Obama y la secretaria de Seguridad Nacional (Homeland Security), Janet Napolitano, anunciaron un cambio en la política de inmigración que prevendría la deportación de hasta 1,7 millones de jóvenes inmigrantes indocumentados.

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