Panelistas discuten contribución eclesiástica a mejoras en Cuba

Por Patricia Zapor

Catholic News Service

8/2/2013

WASHINGTON (CNS) -- Mediante una serie de esfuerzos -- incluyendo la publicación de dos revistas, la creación de programas de educación y servicios sociales y negociaciones para liberar algunos presos -- la Iglesia Católica de Cuba ha sido instrumento para mover el país hacia nuevas direcciones, dijo un panel de oradores el 29 de julio.

En un foro presentado por la Brookings Institution, Orlando Márquez Hidalgo explicó que la revista Palabra Nueva, de la cual es editor y director, y su publicación hermana, la revista electrónica Espacio Laical, son las únicas formas de medios noticiosos disponibles regularmente para su publicadora, la Arquidiócesis de La Habana.

Como tales, estas escriben regularmente sobre una amplio espectro de temas, desde religión hasta economía, deportes, vida cotidiana y política, él dijo.

Otro panelista observó que uno de los logros más importantes de los obispos cubanos ha sido promover y validar a padre Félix Varela, candidato a santidad, como "símbolo eterno de la nación".

Aunque el tipo de publicaciones como las de Márquez podrían parecer poco notables en Estados Unidos, un tercer panelista señaló que estas sirven un propósito valioso en Cuba, donde su existencia está entre "las muchas señales claras de renovación" en el país comunista.

Márquez también comentó favorablemente sobre las reformas recientes realizadas por el gobierno cubano, tales como permitir empresas privadas y permitir que las personas compren y vendan sus casas y automóviles y sean propietarias de sus propios teléfonos celulares. Y el ambiente en que la iglesia ha comenzado a enseñarle a la gente a manejar empresas privadas, así como ofrecer instrucción en la religión, está comenzando a tener un efecto positivo en la opinión de los cubanos sobre su país, él dijo.

"Escucho a jóvenes decir que ahora están considerando quedarse en su país", él dijo. "Piensan que tienen nuevas oportunidades para crear algo".

Tom Quigley, exasesor de política exterior sobre América Latina y el Caribe para la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos, explicó que poco después que los revolucionarios de Fidel Castro tomaran el poder en 1959 las escuelas religiosas fueron cerradas y las propiedades eclesiásticas fueron tomadas por el estado. Muchos sacerdotes y monjas fueron expulsados ??y muchos otros se quedaron por cuenta propia, él dijo, mientras que los involucrados en la iglesia, cualquier iglesia, fueron sujetos a discriminación en el mejor de los casos y a veces a acoso y detención.

Durante décadas la iglesia y los regímenes del expresidente Fidel Castro y su hermano, Raúl, presidente actual, no sostuvieron comunicación oficial, excepto a través de la oficina de asuntos religiosos, agencia gubernamental que tiene que aprobar hasta actos tan mundanos como la compra de una máquina copiadora por una iglesia.

Pero comenzando con la visita del beato papa Juan Pablo II a la nación en 1998, se lograron avances para relajar algunas restricciones sobre cómo funciona la iglesia. Por ejemplo, Juan Pablo II puso la piedra angular para la primera construcción de la iglesia en casi 40 años: un nuevo seminario San Carlos y San Ambrosio que abrió en el 2010.

Quigley dijo que la transición de la gobernación de Fidel Castro a la de su hermano fue un factor en cambios más dramáticos de la iglesia. "Ha sido Raúl el que ha ayudado a que la iglesia pase adentro, por lo menos a medias, desde el frío" exterior, él dijo.

La iglesia negoció la liberación de más de 50 presos políticos hace dos años, ha abierto un nuevo centro cultural en La Habana Vieja que incluye la primera escuela del país para obtener maestría en Administración Comercial y ha comenzado a ofrecer servicios sociales para satisfacer las necesidades de los pobres, los ancianos y los incapacitados del país.

Quigley señaló que son injustificadas e injustas las críticas contra el cardenal Jaime Ortega Alamino de La Habana y el arzobispo Dionisio García Ibáñez de Santiago de Cuba, presidente de la conferencia episcopal cubana, por tener cualquier tipo de relación con el gobierno de Castro.

Por ejemplo, él dijo, medios noticiosos estadounidenses, incluyendo The Washington Post y Radio Martí, han atacado al cardenal Ortega por procurar una relación con el gobierno de Castro.

Quigley dijo que los activistas ubicados en Estados Unidos que se oponen al régimen de Castro han fomentado críticas del cardenal debido a cosas tales como el hecho de que el papa Benedicto XVI no se reuniera con las activistas conocidas como Las Damas de Blanco durante su visita a Cuba durante la primavera del 2012, llorando "lágrimas de cocodrilo por las Damas".

Las mujeres "no tenían más derecho ni razón para exigir una reunión" que otros activistas con los cuales el papa tampoco se reunió, dijo Quigley. Además, "ellas no podían haberle dicho nada que él no supiera ya".

El tercer panelista, Eusebio Mujal-León, profesor de Gobierno y director de Proyecto Cuba XXI en la universidad Georgetown, dijo que la lealtad a los Castro, particularmente a Fidel, se convirtió en un tipo de religión nacional en Cuba, con el nacionalismo reemplazando otras cosas a las cuales la gente era devota, incluyendo la religión.

Mujal-León dijo que Raúl Castro comprendía que no podía gobernar el país de la misma manera que su hermano lo había hecho. Y el cardenal Ortega "tuvo el sentido de ver que había más oportunidades de negociación bajo Raúl" porque el presidente en realidad necesita la iglesia en estos tiempos de transición. Castro dijo en febrero que se retiraría en el 2018.

Mujal-León dijo que la promoción de la causa de santidad de padre Varela, quien fue nombrado venerable en el 2012, de alguna manera pone al promotor de la independencia cubana del siglo 19 en igualdad de condiciones en los corazones de los cubanos.

- - -

Gente carga fuera de iglesia ataúdes de dos víctimas de choque ferroviario en España 

WASHINGTON (CNS) -- Mediante una serie de esfuerzos -- incluyendo la publicación de dos revistas, la creación de programas de educación y servicios sociales y negociaciones para liberar algunos presos -- la Iglesia Católica de Cuba ha sido instrumento para mover el país hacia nuevas direcciones, dijo un panel de oradores el 29 de julio.

Published
Back