Papa Benedicto renunciará -- Los católicos locales reaccionan

Por Joan Kurkowski-Gillen

Corresponsal

North Texas Catholic

3/4/2013

El Papa Benedicto XVI saluda al fallecido monseñor Charles King y la Hma. Francesca Walterscheid, SSMN. Los dos fueron elegidos para representar a la diócesis en una audiencia papal durante una peregrinación a Roma en 2009.El Papa Benedicto XVI saluda al fallecido monseñor Charles King y la Hma. Francesca Walterscheid, SSMN. Los dos fueron elegidos para representar a la diócesis en una audiencia papal durante una peregrinación a Roma en 2009.
El Papa Benedicto XVI saluda al fallecido monseñor Charles King y la Hma. Francesca Walterscheid, SSMN. Los dos fueron elegidos para representar a la diócesis en una audiencia papal durante una peregrinación a Roma en 2009. Foto CNS / L'Osservatore Romano via Reuters

Cuando 105 estudiantes de la Universidad de Dallas se inscribieron para estudiar en el campus Eugene Constantin de la universidad en Roma esta primavera, nunca esperaban convertirse en testigos presenciales de la historia de la Iglesia.

Sin embargo, eso fue lo que ocurrió el 10 de febrero, cuando el Papa Benedicto XVI anunció su renuncia, efectiva el 28 de febrero. El líder espiritual de 1,2 mil millones de católicos citó problemas de salud como la razón para su decisión histórica e inesperada. Un pontífice no ha renunciado desde que el Papa Gregorio XII abdicó de su investidura para poner fin a un cisma dentro de la Iglesia hace casi 600 años.

Estudiantes de la Universidad de Dallas ahora tienen la oportunidad de presenciar la elección de un papa y apreciar las actividades de Semana Santa desde un campus que está a sólo 10 millas del Vaticano.

“Los estudiantes están totalmente fascinados por este evento”, dijo el Dr. Peter Hatlie, director y decano del programa de la Universidad de Dallas en Roma, quien se reunió con los estudiantes para discutir el tema y sus implicaciones, en una reunión el 11 de febrero. “Realmente esto va a recalibrar nuestro semestre. Vamos a tomar todas las medidas posibles para asegurarnos de que puedan estar en Roma para vivir esta experiencia única en la vida”.

Roma zes una ciudad generalmente tranquila, pero está sujeta a cambios de ánimo repentinos luego de importantes noticias papales. Hatlie vivía en Roma cuando el Papa Juan Pablo II murió y fue sucedido por el cardenal Josef Ratzinger en 2005.

“Italia en general, pero sobre todo Roma, entra en alta velocidad”, sugirió el pedagogo. “Los periódicos tendrán páginas y páginas de reportajes diarios sobre lo que está pasando”.

Horas después del anuncio del Papa Benedicto XVI, las estaciones italianas de radio se volcaron totalmente a cubrir la historia.

“Creo que nuestros estudiantes están listos para dejar sus plumas e irse a la Plaza de San Pedro a partir de mañana. Existe un entusiasmo enorme”, dijo Hatlie. “La noticia fue impresionante”.

Vivir cerca de la Ciudad Eterna mientras el mundo le da la bienvenida a un nuevo Papa es una experiencia formativa para los estudiantes de Dallas.

“A menudo hablamos de transformar la vida con la educación superior. Este evento absolutamente tendrá ese efecto”, prometió Hatlie.

En el norte de Texas, los católicos se preguntan cómo un cambio en el papado afectará a la Diócesis de Fort Worth. Los feligreses esperaban el nombramiento expedito de un nuevo obispo para reasumir la posición del obispo Kevin Vann, quien fue reasignado a la Diócesis de Orange, California, por el Papa Benedicto XVI en septiembre de 2012. Muchos especulan que la elección de un nuevo Papa podría retrasar este proceso.

“Aguardamos la voluntad de Dios para la Diócesis católica de Fort Worth mientras esperamos por el nombramiento de nuestro próximo obispo”, dijo el administrador diocesano Monseñor Stephen Berg en un comunicado, tras el anuncio de la abdicación del Papa. “Pedimos también que la gracia de la sabiduría de Dios guíe al Colegio Cardenalicio al comenzar su cónclave para elegir a nuestro nuevo Papa”.

El Monseñor Berg comentó que el plan del Papa Benedicto XVI para retirarse demuestra su humildad y profunda devoción a la Iglesia.

“Pido a todos los fieles de la Diócesis de Fort Worth que, por favor, oren por el Papa Benedicto, en acción de gracias por su ministerio abnegado como nuestro Santo Padre, y para que pueda continuar experimentando en su retiro los dones de la gracia y la paz de Dios”, agregó.

El diácono Emilio (Popo) González, de la Parroquia de la Inmaculada Concepción, recibió llamadas de preocupados feligreses ​​después de la declaración del Papa.

“Primero estamos luchando sin obispo y ahora sin Papa. Sin embargo, Dios se hará cargo de todo eso”, explicó el diácono con confianza. “Nos preocupamos mucho. Pero Dios tiene su plan”.

Al igual que el resto del mundo, el diácono González se sorprendió con los planes de jubilación del Papa, pero entiende su decisión. Cuando Benedicto XVI deje su cargo el 28 de febrero a la edad de 85 años, él habrá sobrevivido a todos menos tres de sus 264 predecesores. A los 78 años, fue el hombre de más avanzada edad elegido a la Cátedra de San Pedro en 300 años.

“No lo culpo: su salud está fallando, está cansado y siente que ya no puede permanecer como Papa”, el diácono concuerda.
Los expertos especulan que el nuevo Papa podría provenir de África, Asia o América Latina — una agradable suposición para el diácono González, quien sirve a una creciente comunidad hispana en Denton.

“Un Papa de un país latinoamericano? Eso es lo que estoy esperando”, admitió. “Los latinoamericanos somos casi 100 por ciento católicos, y tener un Papa de América Latina sólo nos haría más fuertes y orgullosos”.

El Papa Benedicto XVI fue el primer alemán elegido para el papado desde 1523.

La hermana Francesca Walterscheid, SSMN, aprovechó su patrimonio compartido con el pontífice para conseguir una audiencia papal en el 2009. Durante un viaje a los santuarios de Italia con 500 peregrinos de la Diócesis de Fort Worth, la nativa de Münster y el fallecido Monseñor Charles King fueron elegidos para conocer al Papa.

“Hablé con él en alemán”, dijo la hermana, que todavía recuerda vívidamente la sonrisa reconfortante y agradable del Santo Padre. “Era tan expresivo”.

Teniendo en cuenta sólo un momento para estrechar la mano del Papa Benedicto XVI, la turista de Fort Worth recuerda que le dijo, “te amamos”, en su idioma nativo.

“Respondió algo, pero no sé lo que dijo. Me sentí bastante abrumada”, confesó. “Fue un honor reunirse con él. Es un recuerdo agradable de tener”.

La hermana Francesca, quien vive junto con su comunidad religiosa en el Centro de Nuestra Señora de la Victoria, dijo que las hermanas prendieron el noticiero de la televisión después de escuchar los informes iniciales de la jubilación del Papa. Aunque la decisión no tiene precedente en tiempos modernos, apoya su decisión.

“Es lo suficientemente inteligente para saber si es hora de irse”, explicó la hermana. “A su edad, le debe ser difícil llevar el mundo sobre sus hombros”.

Los 118 miembros votantes del Colegio de Cardenales se reunirán antes de la Pascua para seleccionar el sucesor del Papa Benedicto XVI. Cualquier cardinal podrá participar en las deliberaciones; sin embargo, únicamente los menores de 80 años podrán votar.

Inmediatamente después de su abdicación el 28 de febrero, el Papa pasará una temporada en Castel Gandolfo, una residencia de verano al sur de Roma, cerca del campus de la Universidad de Dallas. Más tarde se trasladará a un monasterio de clausura, según informes del Vaticano.

Cuando 105 estudiantes de la Universidad de Dallas se inscribieron para estudiar en el campus Eugene Constantin de la universidad en Roma esta primavera, nunca esperaban convertirse en testigos presenciales de la historia de la Iglesia.

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