En los zapatos de un legado, cultura y fe

Por Violeta Rocha

North Texas Catholic

11/10/2021

Un ensayo general para el Folklorico Club en Nolan Catholic High School, el lunes 11 de octubre de 2021 en Fort Worth. (NTC/Ben Torres)


FORT WORTH — Al bailar Ballet Folklórico, la música marca el ritmo de sus pasos y los repentinos gritos de algarabía impulsan su baile, pero hay un sonido que a Kate Sánchez le emociona en particular, es el sonido de sus zapatos, que, reforzados con clavos en la suela, golpean el piso al compás de temas típicos mexicanos. Cada zapateo representa más que un baile ó una actuación, representa, dice, su esfuerzo y aporte a mantener un legado vibrante que lleva “mis raíces” y del que se enorgullecerse.

Sánchez, 16, con otros ocho integrantes, hace parte del Club Ballet Folklórico “La Vikina”, de la Preparatoria Católica Nolan, en Fort Worth. El club fue formado en 2019. 

“Bailar es un talento con el que Dios nos ha bendecido”, aseveró Kate resaltando la unidad en el grupo. “Es un ambiente muy alegre y son como mi segunda familia…enseña la cultura mexicana en una escuela católica donde hay diversidad”, ella dijo mientras apuntó celebrando a los integrantes del grupo que no tienen raíces mexicanas. 

“El sueño sería definitivamente que tuviéramos una clase que se ofreciera dentro del curriculum de la escuela,” resalta María Beltrán, moderadora del carismático club que se reúne cada lunes después de escuela.

“Gracias a mi experiencia como moderadora he podido conocer a mis estudiantes a un nivel más profundo y personal”, dijo sobre sus alumnos nuevos y ya graduados, recordando la dedicación de la alumna fundadora Génesis Soto, quien se graduó en 2020.

Beltrán asegura que la tenacidad y disciplina del grupo, aunado a “su gozo al disfrutar de la música y bailables folklóricos es contagioso e inspirador”.

Alex Alemán, 16, es el único varón del grupo, y señala, se inspiró en su mamá originaria de Chihuahua, “Ella también participó en ballet folklórico en su escuela y yo quiero continuar ese legado”, dijo.

A través del baile, “hemos conocido la diversidad de México”, explicó Alemán.

“Cada estado tiene una cultura completamente diferente, pero a la vez sigue siendo la misma cultura”, dijo emocionado de poder representar “a mi escuela y a mis raíces mexicanas”. 

Anastasia “Stasi” Flores, 25, es egresada de la Escuela Preparatoria Nolan, graduada en 2014. Tan pronto se formo el Ballet Folklorico “La Vikina” no dudo en ser voluntaria como coreógrafa.

“Me interesa mucho ayudar a “La Vikina” porque resalta la importancia del ballet folklórico, es una visión que ya es una realidad, esta viva, y continua creciendo.…hay tanto que celebrar en la cultura hispana, y es fantástico traer esa cultura a través del baile a la escuela”, dijo.

Flores explica que en el Norte de Texas hay un gran número de grupos independientes de ballet folklórico, pero muy pocas escuelas que lo integran en su curriculum oficial, “así que es hermoso poder ser voluntaria con estos chicos. La pasión que veo en los estudiantes de Nolan, tiene frescura y orgullo en su cultura”. 

Flores tiene una licenciatura en artes, con especialización en danza y ballet clásico, de la Universidad del Norte de Texas y tiene su propia compañía de danza. 

Alemán valora el trabajo de Flores por sentirse aún “parte de la familia de Nolan y que pueda regresar a ayudarnos. Alumnos y maestros aprendemos mucho de ella…bailamos en un ambiente Católico, se siente armonía y paciencia a la hora de aprender algo nuevo”, dijo. 

 

COMENZANDO A PASO SOLIDO
En la Escuela Primaria Sta. María Goretti, en Arlington, 10 niñas de entre 2do. y 8vo. grado, con diferentes raíces culturales, contagian alegría con el color llamativo de sus holgados vestidos, gran sonrisa y espíritu festivo que plasman en cada paso del ballet folklórico en su escuela. 

“El grupo es muy diverso, en las edades, y también en los grupos étnicos — no todas son de raíces hispanas, la pasión al baile es multicultural”, explica Martha Zavala, moderadora del club Ballet Folklórico de Sta. María Goretti, el cual se reúne cada martes, después de escuela.

Zavala es maestra de español y señala que en su propia clase incorpora enseñanzas de ballet folklóricos “por ser muy típico en cualquier festejo cultural de nuestros países latinoamericanos”, dijo, explicando que no solo han explorado bailes originarios de México, pero también de Ecuador, Peru y algunos otros países de Latinoamérica. 

El club de Ballet Folklórico nació como una propuesta para actividades después de escuela. Y “fue muy bienvenido cuando se abrió, porque nunca había habido un ballet folklórico en Sta. María Goretti”, recordó Zavala, agradeciendo el trabajo de Ashley Martínez, madre voluntaria que enseña las coreografías, gracias a que en su juventud estudió ballet folklórico. 

Fraternidad, empatía y unidad, son solo algunos de los frutos que Zavala ha podido observar dentro del grupo.

“Las mismas niñas que han sido parte del Ballet Folklórico desde los inicios, son quienes enseñan a las niñas que llegan, y las hacen sentir bienvenidas desde el primer día…las niñas pequeñitas son felices teniendo amigas que van en el 8vo. grado, eso es lo máximo para ellas. Definitivamente se crea una fraternidad entre todas”, apuntó.  

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Al bailar Ballet Folklórico, la música marca el ritmo de sus pasos y los repentinos gritos de algarabía impulsan su baile, pero hay un sonido que a Kate Sánchez le emociona en particular, es el sonido de sus zapatos, que, reforzados con clavos en la suela, golpean el piso al compás de temas típicos mexicanos. Cada zapateo representa más que un baile ó una actuación, representa, dice, su esfuerzo y aporte a mantener un legado vibrante que lleva “mis raíces” y del que se enorgullecerse.

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