De la sala de clases a la Cruz

Estudiantes de intermedia de Immaculate Conception Catholic School en Denton representaron un Vía Crucis viviente para los alumnos más pequeños el Jueves Santo, el 2 de abril. (NTC/Michael Madsen)
Las escuelas católicas diocesanas ofrecen una variedad de actividades y oportunidades para conmemorar la semana más importante del año y reflexionar sobre el don de la muerte y resurrección de Cristo.
En este artículo se explora cómo tres escuelas, All Saints Catholic School de Fort Worth, Immaculate Conception Catholic School de Denton y St. Peter Catholic School de White Settlement, ayudan a sus alumnos a vivir la Semana Santa en un estado de gracia.
CORAZONES CHIQUITOS Y SANTOS
La maestra Rosa Ortiz inicia la Semana Santa con sus estudiantes de Pre-K3 en All Saints Catholic School mediante las lecturas bíblicas del Triduo, una procesión del Domingo de Ramos por los pasillos mientras sus estudiantes recitan: “Hosanna, Hosanna, el Hijo de David, Bendito el que viene”, para ayudarlos a recibir a Cristo como el Rey Salvador. El Lavatorio de los Pies se realiza con los alumnos el Jueves Santo para que “entiendan que todos somos iguales y que estamos aquí para ayudar y servir a nuestro prójimo”.
Ortiz enfatiza que la idea del servicio no debe limitarse sólo a los días santos, sino que debe convertirse en una práctica diaria.
“Yo les digo: lo que haces por otros, lo haces para Jesús. Como miras a tu amiguito, así miras a Jesús. Tienes que mirar a Jesús en cada uno de tus amigos”, afirma. “Son chiquitos, de tres años, pero lo entienden perfectamente bien”.
La maestra de educación bilingüe también prepara a sus pequeños estudiantes para la muerte de Cristo en el Viernes Santo, recordándoles: “El viernes a las tres de la tarde nos vamos a quedar solitos. No va a haber nadie que nos cuide. ‘¿Pero por qué, Mrs. Ortiz?’, me preguntan. Porque es cuando Jesús muere.
“Necesitamos poner mucha atención en qué es lo que hacemos, a dónde vamos y con quién estamos, porque no hay nadie que nos cuide. Jesús ha muerto a las tres de la tarde y va a volver al tercer día”, ella explica.
Ortiz comenta que anima a los padres a asistir a la gran representación anual de la pasión que se realiza el Viernes Santo en Marine Park. Pide también a los estudiantes que compartan un mensaje especial con sus padres.
“Vayan a casa, díganle a papi, díganle a mami que Jesús nos ama y que nos espera cada domingo en la iglesia”.
Cuando los estudiantes regresan a clases el lunes después del Domingo de Pascua, Ortiz celebra con ellos la Resurrección de Jesús.
No debemos subestimar lo que puede comprender un niño de tres años, apunta la maestra.
“¡Tan chiquito su corazón y cómo se llena de cosas buenas!”
SER COMO JESÚS
Los estudiantes comienzan a prepararse para la Semana Santa en St. Peter Catholic School mediante la práctica de la caridad desde el mes de agosto, explicó la Hermana Vinh Ti Nguyen, OP, que enseña educación religiosa en el colegio de White Settlement.
Cada alumno recibe una pequeña alcancía de cartón Rice Bowl de Catholic Relief Services y se le anima a ahorrar monedas durante todo el año con la meta de reunir al menos 10 dólares al final de la Semana Santa. Durante la Misa que se celebra el viernes de la semana de Pascua los estudiantes llevan sus donaciones al altar y las colocan en una canasta.
“Sólo quiero animarlos — siempre tenemos algo que podemos compartir”, explica la Hermana Vinh. “No importa cuánto tengamos. Podría ser un centavo, un dólar, 10 ó 20 dólares. Animamos a los estudiantes a compartir lo que tenemos, a ser agradecidos con lo que recibimos y a dar gracias por ello”.
La Hermana Vinh también ha supervisado durante varios años la representación de la Pasión del Señor que la escuela realiza el Jueves Santo. Este año, una maestra jubilada, Diana Soto Yandell, dirigió la producción. Según la Hermana Vinh, la asignación de los papeles — especialmente el de Jesús — ofrece a los estudiantes una valiosa oportunidad de aprendizaje auténtico y crecimiento personal.
“Elegimos a los estudiantes basándonos en si actúan como Jesús en el salón de clases todos los días”, expresa.
Uno de sus recuerdos favoritos se trata de un estudiante que no fue seleccionado para el papel. Él se le acercó y le preguntó: “¿Qué puedo hacer para llegar a ser Jesús?” Entre risas, la hermana Vinh cuenta que le respondió con compasión y con un mensaje aplicable a todos los cristianos: “Esfuérzate más por parecerte a Jesús el próximo año. Tenemos que ser coherentes no sólo durante eventos especiales, sino en nuestra vida diaria. Debemos practicar las virtudes durante el Tiempo Ordinario y no esperar únicamente a la Cuaresma”.
OPORTUNIDADES PARA APRENDER
Ana Najarro ha ayudado durante los últimos cinco años a estudiantes desde el Pre-K hasta octavo grado a desarrollar el dominio del idioma español en Immaculate Conception Catholic School.
La escuela católica de Denton prepara a los estudiantes para la Semana Santa de diversas maneras, incluidas dos oportunidades para presenciar visualmente el recorrido final de Cristo, describe Najarro.
“Un Vía Crucis en la iglesia, yendo por las estaciones, y el otro es lo que llamamos el Vía Crucis Viviente, que los niños ven representado por los estudiantes de escuela intermedia”, explica la originaria de El Salvador.
Si bien las representaciones están dirigidas por la maestra de teatro y arte de Immaculate Conception, otros maestros incorporan sus propias tradiciones y enseñanzas dentro de sus respectivas materias. Los estudiantes de grados menores aprenden en la clase de Najarro nuevo vocabulario en español relacionado con la Cuaresma y la Pascua, mientras que los alumnos de grados superiores memorizan el Acto de Contrición en su segundo idioma.
Tras celebrarse el Vía Crucis del Jueves Santo, los alumnos salen temprano de la escuela para observar el Triduo Pascual.
“Recuerda que Él sacrificó toda Su vida por ti, por mí y por tus compañeros”, les dice Najarro a sus estudiantes.