El círculo de la Cuaresma: de los ramos a las cenizas

El Padre Joseph Moreno y sus feligreses queman hojas de palma de la Semana Santa de 2025 para preparar cenizas para el Miércoles de Ceniza, en la Parroquia de St. Michael en Bedford, el 2 de febrero de 2026. (NTC/Juan Guajardo)
El Diácono Guillermo Muñoz preparó el 26 de enero, junto a varios feligreses, una fogata temporera en los predios de la Parroquia de St. Michael en Bedford; mientras el Padre Joseph Moreno hacía una oración por los aproximadamente diez asistentes.
“Dios de ternura y misericordia”, exclamó el Padre Moreno, “Nos formaste del polvo de la tierra y nos invitaste a seguir tu llamado evangélico”.
“Míranos con bondad mientras preparamos estas cenizas, que marcarán el comienzo de nuestro camino cuaresmal”. A continuación, el Diácono Muñoz encendió ramos de palma recogidos a lo largo de varios años, que los feligreses han ido llevando a la parroquia para que sean propiamente quemados.
El diácono y otras personas que lo asistían revolvieron la mezcla ardiente varias veces para que las cenizas quedaran bien distribuidas. La parroquia distribuirá estas cenizas el 18 de febrero, fecha en que se celebrará este año el Miércoles de Ceniza.
El Padre Moreno señala que hoy día muchas parroquias compran simplemente paquetes de cenizas en las tiendas de artículos religiosos.
“Esto es algo digno de verse”, asevera el Diácono Muñoz. "Sabía que las cenizas del Miércoles de Ceniza provenían de ramos de palmas de años anteriores que son quemados, pero nunca lo había visto en persona".
El Padre Moreno explica que organizó este evento, no sólo como algo entretenido, sino más importante, para destacar en su parroquia el Miércoles de Ceniza que inicia la Cuaresma.
“Hago un minuto de catequesis antes de cada homilía; y mi reflexión de la semana pasada fue sobre los ramos y la ceniza, y su origen, ya que estamos a punto de entrar en la Cuaresma”, comenta el Padre Moreno. “Decidimos quemarlas aquí después de la misa porque tenemos muchísimas palmas de años anteriores y porque hemos estado animando a los fieles a que trajeran las que tienen en sus casas”.
Algunos traen ramos de la Cuaresma pasada cada año. Otros feligreses conservan sus ramos año tras año.
“Eso está perfectamente bien”, apunta el sacerdote. “Pueden conservar los ramos todo el tiempo que deseen. Siempre y cuando los traten con reverencia y respeto”, el Padre Moreno añade.
“No se deben tirar”, expresa el Padre Moreno. “Eso es lo importante. Al estar bendecidos, los ramos se convierten en sacramentales. Hay dos maneras de deshacerse de cualquier cosa bendecida: enterrarla o quemarla”.
Los feligreses pueden quemar los ramos ellos mismos o llevarlos a una parroquia para que se quemen.
El Padre Moreno describe la quema como una especie de cierre de Cuaresma.
“Distribuimos ramos de palmas al final de la Cuaresma, y cenizas, al principio de la Cuaresma”, explica el Padre Moreno. “Así que, esa conexión entre los ramos y la ceniza nos muestra hacia dónde vamos en nuestro peregrinar de la Cuaresma”.
“Al comenzar la Cuaresma, recibimos cenizas de los ramos del año anterior. De este modo, nuestro destino ya está a la vista”.
El Padre Moreno se sonríe al preguntarle si las cenizas de esta quema serían suficientes para cubrir los servicios del Miércoles de Ceniza de St. Michael.
“Un poco de ceniza rinde muchísimo”, asegura el Padre Moreno. “Teníamos ramos recogidos a lo largo de varios años. Creo que podríamos abastecer de cenizas a todo el decanato con lo que obtuvimos hoy”.
El Diácono Jack Gardner de la Parroquia San Martín de Porres de Prosper bromea diciendo que suelen asistir más personas al Miércoles de Ceniza que en los días de precepto.
A pesar de que el Miércoles de Ceniza no es un día de precepto, es un día en el que todos los católicos deberían participar, añade el Diácono Gardner. “Porque es una manera física de honrar a Dios y de recordar nuestra mortalidad al comenzar la Cuaresma”, afirma el Diácono.
El Diácono Gardner señala que el ministro dice: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” o “Arrepiéntete y cree en el Evangelio” al aplicar la ceniza en la frente de los feligreses.
“Éstas son palabras muy poderosas”, exclama el Diácono Gardner. “Por lo que el acto físico y la imagen de tener la ceniza en la frente ayudan a recordarlas. Luego, llevas la marca y las cenizas contigo todo el día, lo que te hace consciente de que eres católico”.