En Defensa de la Vida

North Texas Catholic
(14 de marzo de 2025) Noticias-Locales

Una joven sostiene un cartel a favor de la vida durante el North Texas Rally for Life el 18 de enero. (NTC/Annette Mendoza-Smith)

“Es un error pensar que el aborto o la falta de respeto a la vida no ocurren en las comunidades hispanas o católicas en general. Esta percepción es incorrecta y refleja un problema significativo que debemos abordar”, señala Terri Schauf, Directora de la Oficina de Respeto a la Vida de la Diócesis de Fort Worth. Esta oficina sirve a las parroquias y comunidades mediante la oración, la educación, el cuidado pastoral y la acción cívica, desarrollando iniciativas que promueven la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Sin embargo, a pesar de las numerosas iniciativas, se necesitan más voluntarios, especialmente dentro de la comunidad hispana.

Proyecto Gabriel, Rachel Ministries, Envejeciendo con Gracia, Caminar con Mamás Necesitadas y Adoración por la Vida son sólo algunas de las muchas iniciativas que la Oficina de Respeto a la Vida promueve en las comunidades parroquiales de la Diócesis.

Proyecto Gabriel es un programa que apoya a las mujeres con embarazos inesperados, acompañándolas desde el inicio de su embarazo hasta que su bebé cumple el primer año de vida. Las madres son entonces referidas a otros recursos que puedan seguir apoyándolas, describe Kristine Williams, Directora de este programa. A cada mujer embarazada que llega al programa se le asigna un ‘Ángel Gabriel’, una voluntaria que, a través de la oración, la amistad y el aliento, brinda apoyo continuo para que la madre elija la vida para su bebé. “Este programa está abierto a todas las mujeres, sin importar su situación civil, étnica o religiosa. El Proyecto Gabriel no intenta convertir a estas mujeres al catolicismo, si no de caminar con ellas, hacerles saber que no están solas y ayudarlas a enfrentar cualquier situación que vivan”, explica Williams.

Rachel Ministries ofrece un espacio seguro para encontrar sanación emocional y espiritual tras una experiencia de aborto. Esto se lleva a cabo mediante un retiro de sanación diseñado para mujeres que han tenido uno o más abortos; aunque también pueden participar hombres que apoyaron a su pareja a tomar esa decisión, destaca Schauf.

Theresa Schauf, Coordinadora de Respeto a la Vida de la Diócesis de Fort Worth, actuó como maestra de ceremonias durante el North Texas Rally for Life el 18 de enero. (NTC/Annette Mendoza-Smith)

Envejeciendo con Gracia, es un taller dirigido a personas mayores y sus cuidadores. Su propósito es compartir las enseñanzas de la Iglesia sobre las decisiones médicas éticas, la santidad de la vida y la preparación de documentos, como un testamento. “Aunque el movimiento provida se relaciona más directamente con el aborto, en realidad abarca desde la concepción hasta la muerte natural. Este taller ayuda a entender otro aspecto del respeto a la vida”, comenta Schauf.

Caminar con Mamás Necesitadas y Adoración por la Vida son iniciativas a nivel parroquial. Caminar con Mamás Necesitadas es un grupo de personas de la comunidad parroquial que conoce los recursos disponibles en la Diócesis para ayudar a las mujeres embarazadas.

“Su propósito es referir a quienes necesiten apoyo y educar a los feligreses sobre estos recursos”, explica Schauf. Adoración por la Vida es otra iniciativa en donde la comunidad parroquial dedica una Hora Santa para orar por el respeto a la vida.

Aunque estas iniciativas son para toda la comunidad, la falta de voluntarios que hablen español limita su implementación en las comunidades hispanas, explica Schauf. Ella añade que la demanda de servicios relacionados con el respeto a la vida sigue creciendo entre los hispanos. “Sin voluntarios bilingües, es difícil cubrir estas necesidades”, señala.

“Por ejemplo, los retiros de sanación de Rachel Ministries no se han podido ofrecer en español por falta de voluntarios. Envejeciendo con Gracia también se canceló por no contar con suficientes personas que difundieran la información, y aunque deseamos que todas las parroquias tengan un ministerio de Caminar con Mamás Necesitadas, no siempre es posible”, explica Schauf.

“Una de las principales causas por las que muchas personas deciden no ser voluntarios es el compromiso de tiempo que requiere. Sin embargo, en muchos ministerios e iniciativas, como es el caso del Proyecto Gabriel, sólo se necesitan entre 5 a 10 horas a lo largo del mes”, menciona Williams. Éste es el caso también de la organización 40 Días por la Vida, donde los participantes rezan una hora frente a centros de aborto durante 40 días, explica Clara Uribe, que trabaja como voluntaria de este ministerio desde hace dos años.

“Pensar que estas iniciativas ya no son necesarias porque el aborto ha sido prohibido en Texas es un error. Seguimos necesitando voluntarios, hombres y mujeres para defender la vida. Si sienten el llamado, los invitamos a responder”, enfatiza Schauf.

“El impacto que podemos tener en la vida de estas personas va más allá de lo que imaginamos. Lo mejor es que no toma mucho tiempo hacer una gran diferencia. Cada acto de apoyo, por pequeño que parezca, puede salvar una vida, sanar un corazón y transformar comunidades enteras. Todos podemos ser instrumentos de esperanza y amor para infundir el respeto a la vida”, concluye Williams.

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