Misa de Consagración a la Medalla Milagrosa lleva a los fieles a Jesús mediante la intercesión de María

North Texas Catholic
(7 de julio de 2025) Noticias-Locales

Más de 900 fieles se consagraron a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa durante la Misa, celebrada por el Padre Martínez. (NTC/Juan Guajardo)

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FORT WORTH — La catequista Alondra Bravo se emocionó al enterarse de que su parroquia, en la que lleva seis años, celebraría una Misa especial de Consagración a la Medalla Milagrosa en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

“Voy a venir porque necesito aprender”, recordó Bravo haber pensado. “Me encanta este tipo de Misas porque aprendo muchísimo”.

Bravo se unió a unos 900 peregrinos procedentes de toda la diócesis que asistieron el 22 de junio a la Misa celebrada en la Parroquia de Holy Name of Jesús de Fort Worth para ser consagrados a la Medalla Milagrosa de María.

El Padre Pedro Martínez, estudiante de Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Roma, celebró la Misa de Consagración que fue organizada por el Ministerio Hispano de la Diócesis de Fort Worth. 

La Misa se inspiró en la peregrinación que hiciera el Padre Martínez a Polonia el año pasado, durante la cual conoció a un sacerdote Marianista que le explicó cómo integraba la Medalla Milagrosa en su devoción a María.  “Entonces me dio explicaciones sobre qué era esto y qué era misterioso de la Medalla Milagrosa y vi cómo había muchos testimonios de sanación familiar, de sanación espiritual por la intercesión de la Medalla de María,” dijo el sacerdote durante su homilía. 

“Hoy, de manera especial, celebraremos también la consagración de nuestras familias mediante la intercesión de María con la Medalla Milagrosa”, señaló además.

La medalla se remonta al 1830, cuando la Santísima Madre, bajo la imagen de la Inmaculada Concepción, se apareció ante Santa Catalina Labouré de pie sobre un globo con luz emanando de sus manos y aplastando una serpiente bajo sus pies, y le pidió que creara una medalla de esta imagen. “Todos los que la lleven recibirán grandes gracias, especialmente si la llevan alrededor del cuello”, le dijo a Santa Catalina.

El Padre Pedro Martínez elevó la Eucaristía durante la Misa del 23 de junio de 2025 en la Parroquia de Holy Name of Jesús en Fort Worth. Más de 900 fieles se consagraron a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa durante la Misa, celebrada por el Padre Martínez. (NTC/Juan Guajardo)

En una época en que más personas creen en los ángeles que en la Presencia Real de Jesucristo en la Eucaristía, el Padre Martínez describió la medalla como un “recordatorio del amor de nuestro Señor y también como un medio para fortalecer la confianza en la intercesión de la Santísima Virgen Inmaculada María”.

Este fortalecimiento espiritual es crucial para la Iglesia Doméstica, afirmó el Padre Martínez, ya que ayuda a las familias a mantener su fe y a perseverar y creer en la presencia de Dios, incluso en los momentos oscuros.

“Es un sacramental que siempre nos llevará a profundizar en nuestra fe, a la fuente de gracia que es Jesucristo mismo”, aseveró el Padre Martínez. “Espero que las personas, nosotros en general, podamos educarnos y catequizarnos para comprender verdaderamente la función del sacramental, que es acercarnos a la vida y al mensaje de salvación en Jesucristo”.

Una medalla para sanar

Tras recibir la Comunión, el Padre Martínez comenzó la bendición de las medallas milagrosas de los fieles, seguida de la consagración de las familias a la Santísima Virgen María.

El sacerdote invitó a los padres a colocar las medallas en sus hijos; a los hijos, a colocar una medalla en sus padres; y, de la misma manera, entre los amigos y hermanos en Cristo. El Padre Martínez les dijo: “Nos disponemos a poner con fe y devoción las medallas de quiénes las llevarán para recibir grandes gracias de esa promesa de nuestra Señora y profesión especial de María Santísima, que nos dirige siempre a Jesús, a la Palabra, y a los sacramentos. … Éste es un gesto o signo de comunión familiar bajo el amparo de María”.

Antes de la Misa, el sacerdote compartió con North Texas Catholic que tiene la esperanza de que la medalla “Nos acerque más a Dios y más a Nuestro Señor Jesucristo. Pero más también, cómo familia necesitamos la intercesión de María a que nos ayude y nos acompañe”, afirmó.

Como Iglesia, los fieles deben dar mayor importancia a la familia, enfatizó el sacerdote. “Dentro de la familia salen las vocaciones a la vida religiosa, al matrimonio, a la vida consagrada y al sacerdocio. Espero, y hoy que nos reunimos como familia, por intercesión de Nuestra Madre Santísima, que nos lleve a sanar las familias y acercarlas más a su Hijo”.

 

Una Iglesia Doméstica

Martha Hinojosa asistió a la Misa con su esposo, Margarito, y su hijo, Aarón. Tras enterarse de la Misa a través del Padre Martínez, su expárroco en la Parroquia de St. Peter the Apostle de White Settlement, la familia fue a Holy Name a aprender más sobre la Medalla Milagrosa.

“Como dijo el Padre Martínez, los sacerdotes tienen gran influencia; pero es la familia que es más importante para inculcar la fe de nuestros hijos. Como el ejemplo de la Sagrada Familia, con María, Jesús y San José y el ejemplo que ellos nos dan”, dijo Hinojosa. “Las demás personas son como un suporte que ayudan a levantar la fe, pero como dijo el Papa Francisco, la casa es la Iglesia Doméstica”.

Voluntarios preparan Medallas Milagrosas para entregarlas antes de la Misa del 23 de junio de 2025 en la Parroquia de Holy Name of Jesús en Fort Worth. Más de 900 fieles se consagraron a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa durante la Misa, celebrada por el Padre Pedro Martínez. (NTC/Juan Guajardo)

Mientras miraba a su hijo, que es actualmente monaguillo de su parroquia de Aledo, Holy Redeemer, además de lector de la Misa en español en St. Peter the Apostle, Hinojosa dijo que la consagración a María como familia fue especial porque Aarón sabe que está consagrado a María y que nada lo va a separar de ella. “Mientras él sepa que su fe está fuerte y que sus padres lo apoyan, él sabe que va adelante porque la fe es lo más importante”, señaló Hinojosa.

 

Peregrinos Consagrados

Angélica Robles, de la Parroquia de St. Joseph de Cleburne, junto con Elena Reyes y Adriana Avilés, de St. Frances Cabrini de Granbury, viajaron el domingo temprano por la mañana y llegaron a la Parroquia de Holy Name of Jesus horas antes de comenzar la Misa.

“Fue muy bonito y algo diferente”, dijo Robles y añadió que habían viajado por más de una hora para llegar y que tuvieron también la oportunidad de ver la celebración del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo de la parroquia. “Ojalá que esto nos sirva para ayudar a estar más cerca de Jesús. Como ahorita que explicó el Padre: ¿Cómo vamos a creer que los viejos nos engañan y todo, y cómo no vamos a creer que es la Presencia de Jesús en el Pan de Vida?”.

En acuerdo, Reyes anadio, “También es cierto que es la obligación de uno, de los padres, inculcar a los hijos la fe”, añadió Reyes. “Ya cuando crecen y salen de la casa, ya es diferente, pero mientras viven en la casa, sí es la obligación de los padres”. 

Robles, sostieniendo su Medalla Milagrosa, reflexionó sobre el alejimiento actual de la fe de sus hijas adultas, y señaló que hizo todo lo posible para fomentar su fe en la casa, asegurándose de que recibieran todos los sacramentos. “Eso sí me pesa porque yo, como madre, quisiera que regresaran y todo el tiempo le pido a mi Dios que me ayude para que ellas se consagren otra vez.”

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